Puente a Italia

El sábado pasado, un grupo de nuestros obreros comenzó la iniciativa de tener un Club de conversación Italiano presencial y gratuito en la costanera de Rosario.

Esta propuesta la lleva a cabo el matrimonio Ramirez-Demuru. Joel y Daniela llevan casados seis años y son parte de nuestra comunidad desde sus inicios. Dani que es de Milán, Italia, recibió hace ya nueve años la palabra de ser puente entre Argentina e Italia. Aún después de casados Dios siguió confirmando este sentir de involucrarse con ambos países.

El corazón y meta de este proyecto es llegar a involucrarse tanto con personas con interés por Italia, como descendientes italianos radicados en Rosario. Esta estrategia es clave para llegar a estas personas de manera distendida y casual. A través de conversaciones sobre la cultura italiana, comida tradicional, y aún la práctica del idioma se busca establecer una relación estrecha de amistad con los integrantes.

El Club de conversación Italiano está destinado para todos aquellos que están interesados por Italia. Está abierto para todo público y no es necesario tener un conocimiento previo del idioma, aunque es una buena oportunidad para practicar para aquellos que están aprendiendo. No tiene costo y se realiza de manera presencial el primer sábado de cada mes en la costanera de Rosario. Si estás interesado en sumarte o conoces a alguien que pueda estarlo podés escribirnos por privado a jucumrosario@gmail.com para más información.

Día de la Mujer #8M

En el día de la mujer salimos a repartir flores en la peatonal, reconociéndolas en su día con palabras de ánimo.

Imparables

Para algunos de nosotros, juzgar no es algo tan serio ni grave. Pero al darle lugar al juicio atraemos la sequedad a nuestra vida, porque afecta nuestras relaciones y nuestra fe. Nos olvidamos de la gracia y la misericordia que Dios tuvo para con nosotros y nos perdemos la oportunidad de recibir la vida que nos quiere dar a través de otros.

Juan 8 relata la historia en la que traen hasta Jesús a una mujer encontrada en adulterio y contrario a lo que todos esperaban, el Señor la perdona y no la juzga. Nosotros en todo tiempo necesitamos de la gracia de Dios pero no siempre somos capaces de reconocerlo. Y corremos el riesgo de ser igual que aquellos que llevaron a esa mujer para acusarla, sin ver ellos mismos su necesidad de ser perdonados por el Padre. De la misma manera que juzgamos y somos crueles con otros, lo somos con nosotros mismos y como ciegos, no podemos ver el fruto en la vida de los demás ni la verdad de Dios sobre la nuestra.

El pasaje de 1 Timoteo 4:7-8 habla de desechar al juicio y a las maneras egoístas de vivir, para en su lugar ejercitarnos en el amor y la piedad de Dios. La Palabra constantemente nos exhorta a extendernos en amor cada vez más, ya que el amor de Dios es inagotable (1 Cor. 13:8). Jesús nos da poder a través del amor. Es cuando decidimos amar que los temores y las excusas se caen y nuestras fuerzas son renovadas.

Para apasionarnos y extender nuestro amor a tal punto de salirnos de nosotros mismos debemos experimentar este amor incondicional de parte de Dios, ya que no podemos dar aquello que no tenemos. En el momento en que amamos podemos ver lo eterno del Señor por encima de lo momentáneo y cuando decidimos amar como Dios lo hace, somos imparables.


Jelen tiene 26 años y es de Chile. Forma parte de nuestra comunidad hace ya un año y sirve en los ministerios de baile, cocina y King’s Kids.

Quién realmente soy

Tal vez una de las primeras cosas que pensamos cuando estamos frente a un desafío es que no vamos a poder. Esta postura de rendirnos aún antes de empezar habla del deficit de confianza y de la fe que tenemos en Dios.

Muchos de los desafíos de la vida son para bien y para hacernos mejores personas. Poder entender esto depende mucho de con cuánto valor y amor nos vemos a nosotros mismos, y de cuán capaces somos de ver el trabajo que Dios ya hizo en nuestra vida. Debemos recordar que podemos confiar que en medio del reto Dios está haciendo la obra.

Cuando Dios nos habla de un desafío ¿qué tan largo es nuestro proceso para creerle en comparación al proceso de dudar de Él? Nuestro objetivo debe ser que cada vez que Dios nos hable el margen de duda sea menor que antes. Debemos matar nuestras inseguridades y darle el control a Dios, confiando en Su carácter fiel. No tenemos porqué dudar del Señor si ya hizo milagros en nuestras vidas. Podemos descansar en Su respaldo.

Otro motivo por el que nos paralizamos frente a los desafíos es porque nos olvidamos de lo que dice la verdad de Dios sobre nosotros. Romanos 8:15 dice que somos hijos de Dios pero ignoramos esta verdad si creemos las mentiras que el enemigo siembra en nuestra identidad. ¿Cuántas veces dejamos que otros nos dijeran quienes somos en vez de buscar esa respuesta en Dios? ¿De qué personas nos estamos rodeando y qué estamos escuchando? ¿Tenemos amistades que nos llevan a buscar más a Dios?

En la película “El Rey León” hay una escena crucial donde el personaje principal al verse en el reflejo del agua puede ver a su padre. Y eso es lo que debe suceder en nosotros. Frente a un desafío ¿somos capaces de reconocernos como un reflejo del Padre? ¿Qué es lo que realmente estamos reflejando? Dios puso en nosotros Su propia esencia para que podamos mostrarlo aún frente a cualquier desafío.

Dios es el único por el que podemos enfrentar todo, teniendo paz y esperanza. Cada desafío nos tiene que llevar a crecer en nuestra fe y aferrarnos más a la identidad que tenemos en Jesús. Nuestra vida es un reflejo del Padre y eso es lo que realmente somos.


Laura tiene 29 años y es de Brasil. Junto a su esposo Pyry de Finlandia, son parte de nuestra comunidad desde que se inició hace 4 años. Sirve en los ministerios de bailarines, Aurora Boreal y King’s kids

Se acerla la EDE!

Estamos remodelando espacios en nuestra casa y se nota! Seguimos haciendo todo nuestro posible para dejar más bonita nuestra base y darle la bienvenida a los estudiantes de nuestra proxima EDE en Marzo 2021!

Qué tengo en mis manos para dar

El pasaje de Nehemías 4:16 hace referencia a estar listos para luchar y/o construir. Muchos de nosotros podemos preguntarnos “con qué”. Y la respuesta de Dios a esta pregunta es con lo que ya tenemos en nuestras manos. Siendo entendidos en los tiempos de construir y/o luchar.

Así que para empezar ¿Qué herramientas tenemos para construir y luchar? basada en Éxodo 4, distinguí cuatro pasos para saber utilizar las herramientas que Dios nos da. Primero está identificar lo que tenemos en nuestras manos, qué es lo que podemos dar a otros. Luego está no olvidar lo que hay en mis manos, y aunque parece algo obvio, hay situaciones que no sabemos resolver por olvidar las herramientas que Dios ya nos dio, y fallamos al no hacer memoria de lo que ya conocemos.

El siguiente paso es saber si estamos haciendo algo con lo que tenemos, ya que muchos argumentos y excusas se levantan cuando el Señor nos pide accionar (Éx. 4:10). En este punto debemos ser cuidadosos, ya que cuando no hacemos nada con lo que Dios nos da, poco a poco eso va muriendo. ¿Qué mentiras, excusas y argumentos saltan de nuestro corazón cuando Dios nos pide que hagamos algo práctico con las herramientas que tenemos?

El cuarto paso es entender para qué tenemos estas herramientas, su propósito. ¿En qué área específica y precisa Dios quiere usarnos? Saber esto nos va a ayudar a entender por qué esas herramientas están en nuestra vida y cómo usarlas de manera correcta.

Lo más importante es que no dejemos morir las herramientas que Dios puso en nuestras manos, aunque a nuestros ojos parezca poco. El Señor es quien hace milagros a través de nosotros, por Su gracia y misericordia. Así que no descuidemos aquello que nos confió, que sea Él el que nos revele realmente que tenemos en nuestras manos.


Natalia tiene 22 años, es parte de nuestra comunidad desde hace ya 3 años. Es de Paraná, Entre Ríos, provincia de Argentina. Sirve en los ministerios de King’s kids, Misericordia, 0800 y músicos.

Más allá de la corriente

En enero, junto a mi esposa fuimos de vacaciones a la provincia de Córdoba. En este viaje Dios me habló cuando visitamos un paisaje especial. En el pueblo de La Cumbrecita, hay una cascada abierta para turistas. Cuando llegamos vimos una pequeña corriente que terminaba en un lago, rodeado de rocas y de mucha gente. Fue un paisaje hermoso, un lugar muy familiar. Nos quedamos a almorzar disfrutando de ver el agua correr.

Después de pasar un buen rato ya empezamos a planear nuestra vuelta. Pensé de todas maneras “¿Acaso no hay nada más? ¿A esto llaman la cascada? ¿Seremos capaces de seguir la corriente hasta llegar al lugar de donde viene el agua?” Nos animamos a correr el riesgo de averiguarlo. Las rocas eran difíciles de caminar sin caer y en un punto teníamos que descalzarnos para caminar en el agua. Pero después de un gran esfuerzo llegamos a la esperada cascada; tranquila, sin tanta gente y mucho más grande e impactante que la pequeña corriente que habíamos conocido antes.

A la vuelta entendí que Dios me quería enseñarme algo a través de esta experiencia. Ambos paisajes reflejan el carácter de Dios. Hay una parte de Él que es simple de llegar y disfrutar al igual que la corriente que conocimos primero. Pero también hay otra parte de Él, más profunda y que no es tan visible, lleva algunos riesgos para acceder pero realmente vale la pena.

Primero están los beneficios de Dios que son hermosos, buenos y agradables, al igual que la corriente. Son fáciles de ver, disfrutar y son accesibles. Por ejemplo: escuchar que somos hijos, aceptados y perdonados, la provisión de Dios, los tiempos de alabanza, entre otros. Todo esto es de Dios, y es bueno. No hay riesgos, tenemos todo en control y tomamos lo que nos gusta. Hasta podemos vivir nuestra vida cristiana basada en este tipo de experiencia con Dios. Y si bien a Él le agrada que podamos conocerlo así, corremos el riesgo de pensar que eso es todo a lo que podemos aspirar, cuando en realidad hay muchísimo más. Dios nos quiere llevar a una vida más abundante, a experiencias más fuertes que nos refresquen y transformen.

La cascada es un lugar difícil de acceder, por ende, más privado. No llegamos ahí por seguir a grandes movimientos de personas como tal vez sí a la corriente. Debemos decidirnos confiando en Dios sin saber muy bien que nos espera al final del camino. Hay riesgos que enfrentar, como el no movernos por la decisión popular, exponernos a lo desconocido entre otros. Pero la búsqueda y curiosidad que experimentamos en este proceso nos renueva, cambia nuestra mentalidad y despierta un hambre para descubrir más. Dios en medio de nuestra aventura de conocerlo en una mayor profundidad nos cautiva, nos enamora y nos da un gozo más profundo.

Ezequiel 47 describe una situación similar, dónde para conocer más de la presencia de Dios hay que ir más profundo. El crecimiento en nuestra relación con Dios y la profundidad de Su cascada está al otro lado del riesgo, al otro lado de lo cómodo y aún lo bueno pero superficial que conocemos de Él. No nos quedemos con la corriente, por más que sea linda y nos sintamos seguros, animémonos a descubrir la cascada.


Pyry tiene 29 años, es de Finlandia y junto a su esposa, Laura de Brasil, son parte de nuestra comunidad en Rosario desde que comenzó hace 4 años. Sirve en los ministerios de Comunicaciones, Músicos y Administración

Partículas Abiertas

La Biblia en Salmo 138:6 dice que Dios se acerca a aquellos que son humildes y mira de lejos a los orgullosos. Aunque ninguno de nosotros se quiere ver a sí mismo como una persona alejada de Dios, muchas veces por nuestro orgullo y egocentrismo estamos condicionados a ver y relacionarnos con Dios a la distancia. Y esta es la respuesta a la pregunta que podemos hacernos cuando sentimos un silencio de parte del Señor: ¿Por qué no nos atiende Dios?

Ejercitar nuestra humildad muchas veces nos produce impaciencia y pensamos que hay milagros más importantes de los que Dios debería encargarse, como nuestra economía, relaciones o familia. Pero para el Señor es más importante hacer un milagro en nuestro corazón que en algo externo. Ya que, tratar con un orgullo fuerte demanda que el Señor tenga un trato fuerte con nuestra vida.En Deuteronomio 8:2 y 3 el pueblo de Israel debe recordar, al igual que nosotros, que en cada prueba que pasamos con el Señor hay un propósito, y este es: matar nuestro orgullo.

Nuestro orgullo nos impide recibir las riquezas de otros, crecer en la fe y empatizar con otros, entre muchas otras cosas más. No estamos en condiciones de ser usados por Dios. El Señor me lo explicó de una manera muy sencilla, y me llevó a entender que nuestro corazón orgulloso es similar a una esponja de acero, cuya característica principal a causa de sus partículas cerradas es que no es capaz de retener nada de agua y sólo sirve para raspar. Por nuestro orgullo nos volvemos personas que “raspan” a quienes tenemos a lado,somos incapaces de recibir algo de otros por tener un corazón y una mente cerrada a aprender.

Sin embargo, si dejamos que Dios trabaje en nuestra vida, podemos ser similares a esponjas normales, que por sus partículas abiertas, tienen una gran capacidad de absorción y retención. Cuando dejamos nuestro orgullo de lado podemos ser más receptivos a lo que Dios quiere enseñarnos a través de la vida de otros, como también expandirnos para aprender de todos y todo. Entonces ¿Qué tipo de esponja somos? ¿Raspamos a los demás o absorbemos de otros?

Les comparto algunos pasos prácticos para matar nuestro orgullo: hablar menos de nosotros mismos, dándonos la oportunidad de aprender a escuchar y valorar a otros. Otra cosa es amar desinteresadamente, que aunque parezca obvio no muchas veces es fácil, pero es una gran manera de acabar con la superioridad y el egocentrismo. Por último, es anunciar “nuestra muerte”, cuando Jesús estaba en la Tierra anunciaba su muerte a sus discípulos y quienes le seguían, anunciaba su destino. De la misma manera podemos anunciar que estamos en la búsqueda de que nuestro orgullo, egocentrismo, superioridad muera.

Lo importante es que se produzca un milagro en nuestro corazón para que se expanda a las áreas de nuestra vida que lo necesitan. Que podamos vivir cada día predispuestos a aprender y absorber de otros con nuestras partículas abiertas.


Cristian tiene 27 años y es de Chubut, provincia de Argentina. Es parte de nuestra comunidad desde el año pasado y sirve en los ministerios de música, misericordia, 0800 y administración.

Un Cambio Grande en Casa!

Estamos contentos de poder compartir con ustedes este gran cambio en nuestra base. Con mucho esfuerzo y días largos pudimos renovar nuestra cocina!
Quitamos los viejos azulejos y colocamos nuevos, arreglamos las ventanas, pintamos las paredes, el techo y pudimos mover la nevera hacia la esquina de la cocina lo cual nos ocupaba mucho espacio. Faltan aun cosas para mejorar pero queríamos darle un pequeño adelanto. Como comunidad estamos muy felices de poder embellecer nuestra base!

Lashón Hará

Existe una expresión hebrea “Lashón Hará”, que literalmente significa lengua maligna y hace referencia a toda información degradante o potencialmente dañina, que puede ser verdadera o no. Este concepto nos puede ayudar a tomar conciencia del poder de nuestras palabras. Una interpretación de Proverbios 13:7 dice que las buenas obras y conocimiento de la Biblia que podamos tener no compensan el daño que podemos hacer con nuestras palabras ¿Cuántas personas y relaciones han sido dañadas por lo que decimos? ¿Somos capaces de reconocer el poder que tenemos al hablar?

Proverbios 6:16-19 habla de aquellos pecados que Dios aborrece, y 40% de ellos se relacionan con lo que hablamos. En el libro de Daniel encontramos también que el anticristo es quien desea destruir y terminar con la Iglesia. Por eso todo aquel que con sus palabras o acciones, consciente o inconscientemente, destruye al cuerpo de Cristo se mueve bajo los principios del anticristo. Ésta, a pesar de ser una declaración fuerte e impactante, no debe causarnos culpa o condenación, más bien, debe llevarnos a reflexionar a quién estamos haciendo honor con nuestras opiniones, conversaciones y consejos. Con lo que decimos tenemos la oportunidad de potenciar o ahogar lo que hay en los demás. Tenemos el poder de declarar vida o muerte a través de nuestras palabras.

Entonces ¿cómo pasar de hablar mal e impulsivamente a hablar palabras de verdad y bendición para otros? Debemos comenzar por abrazar nosotros mismos las verdades de Dios, aunque éstas nos confronten. Es bueno preguntarnos ¿Qué haríamos si la verdad de Dios está en completo conflicto con lo que creemos hoy? porque esa respuesta va a determinar qué tan dispuestos estamos a caminar hacia la luz de Dios, a pesar de que no nos haga sentir “bien”. Efesios 6:17 dice que la Palabra es como espada de doble filo, y con justa razón. Cuando entra a nuestra vida nos confronta, pero cuando sale, trae sanidad y renueva nuestros pensamientos.

Cada día tenemos una nueva oportunidad para decidir si hablar en la carne o en el espíritu, dejarnos gobernar por nuestra lengua maligna o hacer honor al Dios que amamos con cada palabra que sale de nuestra boca. Que en este tiempo podamos tener palabras de ánimo para aquellos que nos rodean, como consecuencia de haberlas recibido primero en intimidad con Dios. Que seamos reflejo de la verdad que el Señor nos revela cada día.


Misael Román es parte de nuestra comunidad misionera desde el año pasado. Es de Puerto Rico y tiene 22 años. Sirve en los ministerios de música y comunicaciones.