
Ayer tuvimos una tarde poderosa cuando miles de creyentes rosarinos respondimos a la invitación del consejo de pastores y nos pusimos de acuerdo en clamar por la paz, bendición, justicia, estabilidad, por familias sanas y por una iglesia despierta. Seguimos intercediendo por nuestra ciudad y no nos cansemos de hacer el bien!
Además, busquen el bienestar de la ciudad adonde los he deportado, y pidan al Señor por ella, porque el bienestar de ustedes depende del bienestar de la ciudad.
Jeremías 29:7
